Cómo contratar
Freelance, partner tecnológico o equipo interno: cómo elegir
Los tres resuelven el mismo problema de formas distintas. La decisión correcta depende del tamaño del proyecto y de si lo que falta son manos, criterio o continuidad.
Comparativa
Tres formas de cubrir la necesidad
No hay una opción mejor en abstracto. Cada una encaja con una situación distinta.
Freelance
Una persona, contratada por horas o por tarea, para un trabajo acotado.
- Rápido de contratar y sin permanencia.
- La disponibilidad depende de una sola persona: si está de baja o tiene otro cliente, el proyecto espera.
- El criterio suele limitarse a lo que esa persona domina; para decisiones de arquitectura o proveedores hace falta buscar en otro sitio.
Tareas puntuales y bien definidas, con poco riesgo si hay que esperar o repetir el trabajo.
Partner tecnológico (Fona)
Un equipo núcleo con una red de especialistas, con una sola persona respondiendo del proyecto.
- Diagnóstico de precio cerrado antes de cualquier compromiso grande.
- Cubrimos desde la integración hasta la dirección técnica, sin tener que coordinar a varios proveedores.
- Si el proyecto crece, el equipo crece con él: no depende de la disponibilidad de una sola persona.
- Código en tu repositorio e infraestructura en tus cuentas desde el primer día.
Proyectos donde el resultado importa más que el precio por hora, o donde hacen falta decisiones además de manos.
Equipo interno
Contratar en plantilla a quien va a sostener el sistema a largo plazo.
- Tiene sentido cuando el trabajo es continuo y suficiente para ocupar a alguien a tiempo completo.
- El coste incluye selección, incorporación y el tiempo hasta que la persona rinde al nivel esperado.
- A veces conviene combinarlo con dirección técnica externa mientras se decide el perfil adecuado.
Cuando ya hay carga de trabajo estable y sentido de propiedad a largo plazo sobre el sistema.
Según el tamaño
Según el tamaño del proyecto
El tamaño del proyecto es el primer filtro. Esto es lo que solemos recomendar según en qué punto está.
Proyecto pequeño
Una integración puntual, un informe, un ajuste acotado en un sistema que ya funciona.
- Alcance claro desde el principio, sin muchas incógnitas.
- Una sola persona puede hacerlo de principio a fin.
- El coste de repetirlo si algo sale mal es asumible.
Aquí un freelance suele ser suficiente. De hecho, si el proyecto es tan pequeño que cabe en configurar bien una herramienta que ya tienes, te lo decimos directamente en el diagnóstico en vez de facturar desarrollo.
Proyecto grande
Una plataforma completa, una integración de varios sistemas, o cualquier cosa de la que dependa la operación.
- Hay que tomar decisiones de arquitectura que van a condicionar los próximos años.
- El trabajo no cabe en una sola cabeza ni en una sola disciplina.
- Un fallo o un retraso tiene coste real para el negocio.
Aquí conviene un partner con equipo detrás: si alguien falta, el proyecto no para, y hay una sola persona respondiendo del resultado en vez de varios freelances que hay que coordinar tú mismo.
Preguntas frecuentes
Lo que suelen preguntarnos
¿Por qué no contratar directamente a un freelance?
A veces es la opción correcta, y lo decimos así cuando el proyecto es pequeño y acotado. La diferencia aparece cuando el proyecto crece: con un freelance, la disponibilidad y el criterio dependen de una sola persona. Con nosotros, hay un equipo detrás y una sola persona respondiendo del resultado.
¿Qué pasa si mi proyecto es pequeño?
Lo trabajamos igual, con diagnóstico de precio cerrado. Y si vemos que el proyecto es tan pequeño que compensa más configurar bien una herramienta existente que desarrollar algo, te lo decimos aunque signifique no facturar.
¿También trabajáis como partner de otras consultoras o agencias?
Sí. Nos incorporamos como un perfil sénior dentro de vuestro equipo, en marca blanca, con vuestra metodología y sin aparecer ante vuestro cliente si no lo pedís. Con acuerdo de confidencialidad y sin competir con quien nos subcontrata.
¿Puedo empezar con un freelance y pasar a un partner tecnológico más adelante?
Sí, es habitual. Si un proyecto que empezó pequeño crece en alcance o en dependencia del negocio, tiene sentido revisar el modelo. Un diagnóstico corto sirve para decidir si conviene el cambio.
Siguiente paso
Media hora bien invertida
Cuéntanos el problema en una llamada corta. Salimos con una primera orientación de por dónde iría y qué implicaría, sin compromiso y sin presentación comercial.